El metaverso está redefiniendo la forma en que interactuamos, trabajamos, incluso está creando un sistema económico paralelo al actual. Y es que las posibilidades creativas en este universo digital son infinitas. Pero en un contexto marcado por la urgencia climática y los retos sociales ¿el metaverso nos ayudará a llegar al lugar que queremos o acelerará la crisis en la que nos vemos inmersos?
Veamos algunos datos:
Producción del “Metaverso”
Para adentrarse en el metaverso, los usuarios necesitaremos nuevas tecnologías y un elevado número de nuevos Centros de Procesado de Datos. También dispositivos digitales como gafas, mandos… de realidad virtual. Construir, fabricar y utilizar todo esto requerirá muchos recursos naturales y energía.
Consumo energético
Intel, el mayor fabricante de microprocesadores del mundo, considera que un desarrollo real y completo del metaverso requerirá de una eficiencia informática mil veces superior a la actual. Y es que para colocar un individuo en un escenario virtual se necesita mucha información: un avatar con pelo, tono de piel, ropa, complementos… todo ello cada vez con mayor detalle, movimiento… servido en tiempo real y basado en sensores que capten información para procesarla en 3D… ¡El consumo de energía suena gigantesco! Según la ETLA Economic Research el consumo de energía de la industria tecnológica podría aumentar hasta el 14% del consumo mundial anual de energía para 2030.
Datos en la nube ¿así es más sostenible?
Un análisis del ciclo de vida de Microsoft que comparó la huella de carbono de los servicios de TI locales y en la nube sugirió que la nube es entre un 22% y un 93 % más eficiente energéticamente que los centros de datos locales tradicionales en las oficinas. Pero por otra parte, citando cifras de un informe de la organización sin ánimo de lucro Climate Group, Gary Cook, analista internacional de TI de Greenpeace, comentó que la industria TI era responsable de cerca del 2% de emisiones de carbono globales. Sin embargo, el mismo informe señala que la introducción de tecnología podría suponer una reducción de las emisiones de carbono del 15%
Una investigación realizada por la Universidad de Lancaster descubrió que si el 30 % de los jugadores se mudaran a plataformas de juegos en la nube para 2030, habría un aumento del 30 % en las emisiones de carbono. Es probable que la potencia de procesamiento de datos requerida por las imágenes de alta resolución en el metaverso y la gran cantidad de usuarios traídos al universo desde diferentes proveedores de plataformas inflen aún más este número.
Los grandes proveedores de servicios en la nube han estado invirtiendo en fuentes de energía sostenibles, aquí algunos de sus compromisos:
- Google alcanzó la neutralidad en carbono en 2007. Ahora ha establecido su meta más ambiciosa: Energía sin emisiones de carbono las 24 horas, todos los días, para 2030.
- Microsoft señala “Nuestro objetivo es cambiar no sólo nuestros centros de datos, sino los mercados de todo el mundo. Y estamos orgullosos de haber firmado contratos en tres continentes que suman casi 2 GW de nuevas energías renovables. Nuestras compras de energía renovable hacen que Azure sea hasta un 93% más eficiente energéticamente que los servidores on-prem, lo que se suma a las grandes emisiones y al ahorro en facturas de energía para los clientes de Azure”
- Amazon, cuenta con dos plantas solares fotovoltaicas en España que no sólo proveerán de energía renovable a los centros de datos de la nueva región de Amazon Web Services Europa sino que también alimentarán a la red eléctrica nacional, a la que se conectan sus plataformas logísticas.
- Meta, centra sus esfuerzos en la construcción de data centers de alto rendimiento, priorizando el uso de materiales sostenibles en su construcción.
- IBM ha anunciado “Nuestro objetivo es que, para 2025, el 75% de la energía que consuma IBM se obtenga a partir de fuentes renovables, porcentaje que alcanzará el 90% en 2030.”
Nuevas experiencias y productos
El metaverso puede compensar las emisiones al cambiar las propias formas de interactuar entre nosotros. La industria de la moda o del transporte son dos de las industrias más contaminantes. El metaverso podría ayudar a reducir el consumo de estas dos industrias, comprando “moda digital” o potenciando el teletrabajo y evitando así una gran parte de vuelos.
Para sustituir objetos físicos por digitales, entramos en los NFT: El token no fungible utiliza tecnologías Blockchain para permitir el comercio de artículos digitales únicos y realizar un seguimiento de la propiedad. Pero el registro de estos activos virtuales en forma de NFT podría tener efectos secundarios. Digiconomist estimó que una sola transacción de Etherum emite alrededor de 110 kg de CO2, equivalente a ver más de 18.000 horas de Youtube . Si cada vez que se negocia un NFT se debe construir otro bloque en la cadena de bloques ¿cuántas emisiones provocaría que los creadores hicieran del metaverso su modus operandis?
Accesibilidad, igualdad, salud
Accesibilidad:
El metaverso podría satisfacer nuestros requerimientos sociales, con menores costos y mayor seguridad:
Por ejemplo, muchos eventos se han convertido a formato virtual, eso puede suponer un ahorro en desplazamientos y productos físicos derivados de tales eventos. También podrán acceder personas que, en un mundo físico, no podrían optar a ello.
En 2020, UC Berkeley celebró su ceremonia de graduación en Minecraft
En Fortnite hay evento virtuales que se llevan a cabo todos los días, como el ya mítico Rift Tour Featuring Ariana Grande
Igualdad:
Hay muchos factores que influyen en la igualdad, como la raza, el género, la discapacidad o la propiedad. En el metaverso, todos pueden controlar avatares personalizados y ejercer su poder con las mismas oportunidades . Como ecosistema autónomo, el metaverso incluye un atributo de la democracia, para mantener el orden y el funcionamiento.

Por ejemplo, en Descentraland, el primer mundo virtual completamente descentralizado, dispone de un Organismo Autónomo Descentralizado (DAO) para entregar el control a las personas que crean y juegan en este espacio virtual. Cualquier jugador puede decidir cómo se comporta este mundo: desde qué artículos se permiten, la moderación del contenido, la política, subastas….

El Axie Infinity, un universo inspirado en Pokémon donde cualquiera puede ganar tokens a través del juego y contribuciones al ecosistema, también introduce un mecanismo de organización descentralizado, en el que los titulares de Axie Infinity Shards (AXS) pueden apostar sus tokens a través de un panel de control y participe en los votos de gobierno.
La otra cara de la moneda es la brecha tecnológica. El acceso al metaverso requiere una cierta inversión que, de momento, digamos no es muy “democrática”.
Salud
Otro tema que preocupa es la salud mental y, claro, la felicidad. Un mundo virtual podría contribuir a aumentar la depresión, aislamiento… El ser humano no está hecho para vivir en la tecnología y los posibles efectos neuronales y psicológicos no deben ser subestimados. La salud física tampoco debe ser subestimada, ya que el aislamiento que produce esta «inmersión» puede generar también daños físicos.
🤔 El metaverso da mucho que pensar:
¿Será un universo más inclusivo, comprometido con la forma descentralizada de construirlo, o potenciará la desigualdad y dará a las grandes empresas el poder de controlarnos? ¿Seremos capaces de consumirlo de forma «saludable» o potenciará la parte mala de la tecnología?
Al final, como cualquier herramienta, dependerá de las personas que estemos usándola… Por eso, la humanidad y los valores se vuelven cada vez más esenciales.
Por cierto…
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